Fiestas

Fiestas en Cañada Rosal

Desde el Domingo de Ramos con la procesión de los ramos de olivo alrededor de la Plaza de Santa Ana hasta el Domingo de Resurrección, en Cañada Rosal tienen lugar tres salidas procesionales a lo largo de la Semana Santa

La primera tiene lugar el Lunes Santo con el Vía Crucis del Santísimo Cristo de la Buena Muerte (Cristo Obrero) por las calles del pueblo, acompañado de fieles que interpretan cantos populares penitenciales.

Coincidiendo con la restauración del Cristo de la Buena Muerte o Cristo de los Obreros como popularmente se le conoce (perteneciente al siglo XVIII-XIX y donado por el Duque del Infantado en 1940), que se acomete en el año de 1996 por Enrique Hernández Tapias del grupo de restauración RESTANIA de Sevilla, surge una nueva agrupación de cofrades que organizan desde este año un Vía Crucis por las calles del pueblo, incorporándose dentro de los actos que con motivo de la Cuaresma y Semana Santa se organiza en esta localidad cada año.

El Viernes Santo hace estación de penitencia la Hermandad del Cristo de la Misericordia y Nuestra Señora de los Dolores, con una nómina de hermanos cercanos a los 800

La Hermandad del Cristo de la Misericordia y de la Virgen de los Dolores viven en la última década del siglo XX una época de esplendor, no solo en cuanto a número de hermanos sino también por la mejora del patrimonio artístico de sus pasos, con nuevas canastillas, palio en el paso de la Virgen y enseres que mejoran y embellecen estas imágenes que procesionan por las calles de Cañada Rosal desde los años cincuenta.

Antes de finalizar el siglo XX la Virgen de los Dolores ha sido restaurada en dos ocasiones, la última en 1990 en los talleres del imaginero sevillano José Antonio Navarro Arteaga.

El Sábado Santo se cierran los desfiles procesionales con la salida de la Hermandad del Santo Entierro acompañada de la Virgen en su Mayor Soledad.

El 24 de marzo del año de 1966 Antonia Ramírez Alba, conocida como la Sta. de las Niñas de Arcos, dona a la Parroquia de Santa Ana una imagen de Cristo Yacente, procedente de Málaga, dentro de una urna de cristal cantoneada de madera, realizada en los talleres de Antonio Cruz Flores en Baena. Un grupo de jóvenes, animados por Enrique Cano Palmero, crean una hermandad en torno a esta imagen con el nombre de Hermandad del Santo Entierro, procesionando desde entonces por las calles del pueblo el Sábado Santo, aportando un singular carácter de seriedad y recogimiento a la Semana Santa carrosaleña.

Hace más de 200 años el rey Carlos III funda las llamadas Nuevas Poblaciones y los campos de una parte de Andalucía con colonos llegados de diversos países europeos. De Alemania, Austria, Bélgica, Francia, Italia y Suiza, estos colonos, trajeron sus costumbres , sus tradiciones y la cultura arraigada en sus lugares de origen.


Unas tradiciones se perdieron con el paso de los años y otras han pervivido a lo largo del tiempo como son el BAILE DE LOS LOCOS y la FIESTA DE LOS HUEVOS PINTADOS. La primera solamente se mantiene viva en los núcleos de La Herrería y Fuente Carreteros en la colonia de Fuente Palmera y la segunda (aunque en los últimos años algunos pueblos la están recuperando) se ha mantenido siempre desde sus orígenes en Guarromán y Cañada Rosal.

El Baile de los Locos (en Cañada Rosal se mantuvo hasta el primer cuarto del siglo XX) es una danza originaria del Tirol que se representa todos los 28 de diciembre, festividad de los Santos Inocentes, en la plaza del pueblo, frente a la iglesia y ante su patrona, de la que toman el nombre estos grupos o hermandades de danzantes. El grupo o “locada” lo componen seis locos y la loquilla, el capitán de espadas, seis escopeteros y cinco instrumentistas (dos guitarras, unos platillos, una pandereta y una botella o carrasquina). El vestido del loco se rodea de un gran ritual. Sobre el danzante se van colocando las ropas en el orden establecido. Una vez vestido, el escopetero lo anuncia con un disparo de pólvora al aire, y acompaña al danzante hasta el lugar de concentración.

Los Huevos Pintados es una costumbre que se revive, en Cañada Rosal, cada domingo de Resurrección, con motivo de celebración de la Pascua. En este día se cuecen huevos y se pintan de diversos colores. Posteriormente estos huevos pintados, metidos en bolsitas de ganchillo o crochet, los pasean los niños por las calles del pueblo.En los últimos veinticinco años la Asociación de Amigos “27 de Agosto” reparte en la Plaza de Santa Ana más de quinientos huevos y material de pintura. Esta singular fiesta carrosaleña, todos los años, se completa además con un Concurso y una Exposición de Huevos Pintados. La Muestra registra una gran cantidad de canastos cubiertos de paja que contienen huevos, que días antes se han decorado en los distintos Centros Educativos de la localidad.

Canasto de huevos pintados, y Baile de los Locos en la conmemoración del II Bicentenario de la Muerte de don Pablo de Olavide . Plaza Santa Ana de Cañada Rosal, Abril 2003.

La Romería Virgen Milagrosa se celebró por primera vez el día 30 de Mayo del año 1965.
La iniciativa la tomó el cura párroco, recién llegado a la aldea, D. Fernando Flores Pistón , que quiso dar participación a la juventud del pueblo en parajes naturales del término municipal, concretamente, el lugar de asentamiento fueron las cañadas y el caserío del Alamillo , que por aquellos entonces albergaba una Fuente denominada “del Capricho” .

En principio se le denominó Romería “Nuestra Señora del Caserío ” por el lugar de celebración, y fueron el “ Tío José ” y “Antonio Isidoro”, Antonio León Torres, los encargados de ostentar los cargos de Secretario y Tesorero respectivamente.

Por la mañana, tras un largo recorrido por caminos y veredas, la Romería llegaba al caserío, donde se celebraba una misa , en la que actuaban los Romeros de Santa Ana , y se sucedían actividades como Concursos de Sevillanas , carreras de cintas en bicicleta, y a caballo ,A cucañas , juegos como la gallinita ciega, carreras de tortuga en motocicletas, así como actuaciones de los peculiares grupos musicales “ Los Broncos” y “Los Judman” . Hay que destacar la participación de los jóvenes que integraban el Movimiento Junior en aquellos años.

Por la tarde, la Virgen regresaba al templo acompañada por personas, que derrochaban entusiasmo y alegría tras el espléndido día vivido en el campo.

A lo largo de su historia, la Romería se ha venido celebrando en diferentes lugares: en la laguna del “Rodeo”, en la cañada de Veredas Muertas, Carmelita Barrios, en la propia localidad, concretamente, en el Parque Blas Infante, en el pantano del Alamillo o en la Finca de “La Picadilla”. Todos estos cambios se han venido sucediendo por problemas de asentamiento en fincas y zonas naturales ajenas.

En el año 1995, se creó la Hermandad Virgen de la Milagrosa , constituida en su mayoría por jóvenes, cuya participación se hace muy importante en todo lo que acontece a la Romería en estos últimos años.

Al fin se ha conseguido para la Romería “Virgen Milagrosa” un lugar estable para su asentamiento. Tras la adquisición de la Finca“La suerte ”, que pasó a ser patrimonio municipal hace pocos años, la Romería tiene un lugar para organizarse con la misma intensidad de siempre.

En la actualidad, se cuenta con una Ermita inaugurada el pasado 13 de abril de 2008 por el entonces Arzobispo de Sevilla D. Carlos Amigo Vallejo, y que acogerá a las futuras peregrinaciones de carrosaleños y carrosaleñas, que acompañan a la Virgen en la ya tradicional Romería.

La Romería Virgen Milagrosa en la actualidad

Con el transcurrir de los años, la Romería en honor a la Santísima Virgen Milagrosa se ha consolidado y cada vez son más las personas de otras localidades que se unen a los carrosaleños y carrosaleñas para vivir con intensidad esta Fiesta.

En los últimos años se ha organizado una serie de actuaciones y actividades en torno a la Romería entre las que destacan:

•  Rosario de las Hermandades: que tiene lugar en la Iglesia Santa Ana el sábado previo a la Romería. Actúa el Coro de la Milagrosa.

Romería de la Virgen Milagrosa: el domingo de Romería contiene la siguiente programación:
Misa Romera : que tiene lugar a las 8:00 de la mañana en la Iglesia Santa Ana.
Salida de Carros y Carrozas hacia la Finca “La Suerte”: que tiene lugar a las 9:00 de la mañana.

Durante el camino, las paradas de los carros y carrozas que acompañan a la Virgen son continuas. En estas paradas los romeros se desenvuelven entre cantos, rezos, bailes, el jolgorio y entusiasmo. Al mismo tiempo, los representantes de la Hermandad Milagrosa reparten tapas entre todos los que hacen el camino. Todo esto en conjunto hace que el camino sea uno de los momentos más anhelados de esta Fiesta, se vive intensamente en esas más de tres horas de itinerario, que supera los tres kilómetros, y tiene como meta el lugar de asentamiento en la Finca Municipal “La Suerte” .

Los Carros y Carrozas que participan todos los años en la Romería son valorados a través de un Concurso de Carros y Carrozas que organiza la Delegación de Fiestas del Ayuntamiento de Cañada Rosal, en el que se reparten numerosos premios.

Cañada Rosal ha mantenido a lo largo de los años una arraigada tradición carnavalesca. A lo largo de sucesivas décadas se ha venido desarrollando estas fiestas, a veces con contenidos y costumbres variopintas, que se han podido o no mantener, pero siempre con un mismo fondo, la unión, la risa y el alborozo, el disfrute y la diversión...

RESEÑA HISTÓRICA

Cabe pensar que el Carnaval en Cañada Rosal se viene celebrando desde el origen de la colonia allá por el siglo XVIII, aunque solo hay constancia documental de diversas murgas a partir del año 1916. Esta costumbre carnavalesca de la murga, que se mantiene intacta en nuestra localidad, mezcla de comparsa, pasodoble, tanguillo..., parece ser que tiene su origen en Cádiz.

En la primera mitad del siglo XX, la Fiesta de Carnaval en Cañada Rosal, era muy esperada. Con un amplio abanico de actividades y costumbres que unían a todos los vecinos de la localidad, esta fiesta, se celebraba un domingo, lunes y martes, al cual se le añadía el domingo siguiente, llamado domingo de Piñata, que era el cierre de las fiestas.

Entre las costumbres y tradiciones del Carnaval de entonces cabe destacar:

Los columpios: que se colocaban en las calles céntricas del pueblo el domingo de carnaval o piñata. Se preparaban con dos muletos, grandes troncos de olivo con un travesaño y una cadena de tiro de un carro. A los columpios se subían las mozas, y eran los jóvenes que las pretendían, los encargados de columpiarlas al tiempo que les cantaban diversas coplillas.

El palo ciego o palo al gallo: era una costumbre que nos llegó de nuestros antecesores centroeuropeos. Esta tradición, que también se desarrolló en los carnavales hasta principio de la década de los sesenta, momento en el que desaparece, consistía en enterrar un gallo o pollo vivo, al que se le dejaba la cabeza desenterrada. El propietario del mismo cobraba a los participantes una perra gorda por cada intento para matar el gallo. Así los participantes se cubrían los ojos y estando en posesión de un palo, escuchaban las orientaciones del público asistente, que guiaban con desigual fortuna a los participantes hasta el lugar donde debía estar el gallo. Quien lo mataba se lo llevaba para sí.

Matar el gallo a tiros de bala: fue otra costumbre de estas fechas. A unos doscientos metros de distancia se disparaba a un gallo que se colgaba de un palo. La persona que conseguía hacer blanco se lo llevaba como trofeo.

Piñata: el último día de carnaval, que se denominaba domingo de Piñata, se colgaba una vasija de barro de una cuerda, que se extendía en la calle desde una casa, a otra de la acera de enfrente. Este recipiente era destrozado por el palazo de un participante, que con los ojos vendados, acertaba y conseguía su objetivo, siempre con la ayuda y la animación del público, que a veces conducía bien al concursante y otras no tanto. Una vez liberado el ansiado contenido de la vasija, que podía estar compuesto de caramelos y otras golosinas, junto a desagradables sorpresas como cagajones de animales, los niños y niñas presentes se lanzaban a coger lo que caía.

Hay que destacar que durante muchos años, los jóvenes que iban el siguiente año a realizar el servicio militar, los llamados "quintos", hacían coincidir el domingo de Piñata con el momento en que se tallaban en el Ayuntamiento. Este momento se celebraba por todo lo alto de una forma muy peculiar. La noche anterior al tallado se dedicaban a pintar frases en las paredes de las casas, algunas originales y con gracia y otras menos acertadas, que a la mañana siguiente tenían que ser blanqueadas y borradas por los propietarios de las viviendas. También durante algunos años fue muy común hacer coincidir las bodas con los carnavales, ya que de esta forma, con la invitación a los murgistas las bodas se hacían más simpáticas.

Pero en todo carnaval las máscaras son una de las diversiones más atrayentes. Disfrazados con ropas viejas, almohadas bajo los vestidos, simulando barrigas y enormes culos se practicaba el transformismo. Hombre vestidos de mujer y viceversa, sin pretensiones de equívocos, recorrían las calles repitiendo la pregunta ¿No me conoces?, que servía para iniciar una retahíla de afirmaciones y preguntas, que hacían que la persona asaltada se sintiera confundida y abrumada. De esta forma conseguían su objetivo, no ser reconocidos. Hay que matizar que durante los años duros de la guerra civil y la dictadura, 1936-1957, no estuvo permitido la salida de estas máscaras. Sí se recuerda la celebración de un baile de máscaras en la Casa del Pueblo durante la República.

La costumbre carnavalesca que más personas ha atraído, sin lugar a dudas, ha sido las murgas, que se han venido organizando año tras año a lo largo de la corta historia de nuestra localidad. Compuestas por un grupo de personas que se convierten en cronistas irónicos, estas murgas hacen reír a todo el que se acerca a escuchar sus canciones, muchas de las cuales critican los poderes establecidos, pero no sólo la crítica y la gracia la dirigen hacia otras personas, la política, etc, sino también hacia ellos mismos.

Las letras siempre han tratado sucesos, anécdotas picantes acaecidas a vecinos, novias, suegras..., chascarrillos, dichos, hechos que se han sucedido en el campo, sátira sobre modas y costumbres, adelantos técnicos, y alguna crítica social y política, que fue censurada durante el régimen franquista.

Los instrumentos que han acompañado a las letras en las canciones iban desde el acordeón, la guitarra, el violín o el tambor, hasta los platillos, la pandereta, el triangulillo o la sonaja, elaborada de madera y compuesta de un rallador de pan con su hierro.

La primera murga del siglo XX de la que se tiene constancia documental, del año 1916, se hacía llamar "Los Estudiantes modernos". Vestidos de toreros, la murga estaba compuesta por Manuel Bracero, Chamguino, el Jeringuero, Juan el de la Camisona, Joaquín de la luz, Moreno de la guitarra, Menuito, Farandola, Roseto, Pepe Peña, y el gran promotor de poesía Juan Jesús, hombre al servicio de la comunidad, con gran nivel cultural que fue Secretario de la Casa del Pueblo. A la dirección de esta murga se encontraba Antonio Sánchez "El mellizo".

En los años posteriores fueron directores de la murga Pedro y Vendaval, que para el año 1922 hicieron dúo en la dirección. Les siguió al cargo de la murga "Cabeza de Hierro". En el año 1926, en plena dictadura de Primo de Rivera, Miguel Rubiales se hace cargo de la murga continuando al frente de la misma, exceptuando algunos años, hasta la década de los años 80. Durante más de cincuenta años fue el poeta y compositor de la mayor parte de las coplas.

En 1936, vino una murga de La Luisiana cuyo director era Carrete. Durante la Guerra Civil española y los años duros de la dictadura, se prohibió toda clase de manifestación carnavalesca, aunque hay que afirmar que en la clandestinidad se lanzaron algunas letrillas tan inofensivas como apolíticas.

Tras unos duros años de dictadura, en el año 1958 se recuperó el carnaval en nuestra localidad. A iniciativa de Emilio González "Emilillo", que por aquellos entonces se reúne con un grupo de amigos, se recupera la murga en Cañada Rosal. Con la ayuda y las letras de Miguel Rubiales, canta en el carnaval de 1959, una murga integrada por Emilillo, Miguelito Baena, Francisco de las Palmas, el Coco, Popillo, Reyes y Juanele, a la dirección Manolito Naranjo.

En estos años, y a lo largo de gran parte de la dictadura, la murga tenía que presentar ante el Alcalde, el Cabo de la Guardia Civil y el Cura, las letras de las coplas que se iban a cantar, algunas de las cuales pasaban la censura, otras sin embargo, debían ser retocadas suprimiendo palabras y frases. Esta restricción acentuaba el ingenio y la creatividad en la composición de las letras, que a pesar de todo, no perdían la gracia, la picardía y la chispa. Otra obligación a la cual los murgistas debían estar sujetos, era que la salida por las calles se debía efectuar tras la misa, siendo la primera actuación pública ante la casa del Alcalde y la segunda en la puerta del Cuartel de la Guardia Civil.

En 1960 sale por las calles de nuestro pueblo dos murgas, la del año anterior y la Murga del Campo, compuesta por trabajadores del campo a cuya dirección se encontraba Pepe Malato. Al año siguiente Alfredo Fernández dirigió la unificación de las dos murgas anteriores.

A partir de estos duros años, la murga hizo grande los carnavales de la década de los sesenta, setenta y ochenta, con directores que se sucedieron de forma alternativa: Manolito Naranjo, el Pava, Alfredo y Luis de la Elia.

A lo largo de los últimos años, la Murga con nombres como Los Smocking de Colores (Políticos de cojones) o nombres tan rebuscados como "Jaramillo y Montero", "Esta pieza de gitano" y "Doce gitanas con guevos", ha ido mejorando su imagen en cuanto a presentación y vestuario, pero siempre, sin dejar de perder y mantener la identidad de nuestras murgas, que nos diferencia de las demás, manteniéndose músicas que las murgas de mediados de siglo ya cantaban.

A raíz de la muerte del General Franco en el año 1975, y con la llegada de la democracia a nuestro país, desaparece la censura y la Murga intensifica su protesta y denuncia ante las injusticias, los casos de corrupción, el terrorismo y todo aquello que acontece en la vida política local y nacional, sin perder su crítica y reflejo, en clave de humor, de los acontecimientos y chascos ocurridos a lo largo del año, así como los temas que siempre se han cantado, relacionados con la mujer, el amor y el sexo.

Una de la letras la murga titulada "Los Colonos europeos" decía:

Otro año que llegamos aquí de nuevo
con más fuerza pa contarte el carnaval
disfrazado de colono y campesino
y venimos hasta Cañada Rosal.
Dijeron que esto, era tierra fértil
llena de riqueza y felicidad
pero aquel proyecto de Carlos III
ha sido derrumbado por el capital.
Por qué se ha perdio por qué el alamillo
por qué nos quitaron por qué el cortijillo.
En dos días me quedao sin tierra
me descuido y me quitan la suegra.
Por qué la Palmosa por qué es de otras gentes
Las Niñas de Arcos y hasta la Suerte.
Pero estoy orgulloso de ser, de este pueblo pequeño, sincero y valiente,
que a pesar de robarle su ser, si lo intentan pisar...enseña los dientes(música)
Hace tiempo que yo aquí me he refugiado
en la murga yo me siento muy feliz
de otro tiempo tan lejano me he escapado
pa decirte que tú estás aquí por mí.


  Desde 1977 hasta 1987 alegraron el carnaval las siguientes murgas:

• Los hombres de smoking
• Vestidos de blanco y verde.
• Los niños currantes.
• Los mohame mucho.
• Los autonómicos.
• Los naranjitos.
• Los mosquipavos.
• Los jaguallanos del regao porra.
• Los euroviejos.
• Los tío naranjo y sus concejales.

En 1988 y durante dos años "Los Escocíos de Escocia", con la Dirección de Francisco Sojo, transformaron la murga, que pasó a ser una mezcla de murga y chirigota.

En los años 1990 y 1991 por primera vez nuestro pueblo saborea en el carnaval una murga chirigota de mujeres, que junto a la murga tradicional y una chirigota con Francisco Sojo a la cabeza, hacen grande el carnaval con chascos y anécdotas vividas por aquellos años.

Los últimos años el carnaval ha contado con chirigotas como "La de las gitanas", "Curro Bañera", "Ozú que guarrería", "La boda", "Con una cuarta en remojo", "Los romanos" y "Los bandoleros".

A lo largo del último cuarto del siglo pasado y lo que llevamos de éste, ha tenido un gran protagonismo, tanto en la organización, como en el diseño del vestuario, las letras y la música, el carrosaleño Antonio Fernández "El coco". Su afición le viene heredada de su padre, que fue murgista durante años. "El coco", desde muy niño participa y hace participar, siente y vive la Murga. Si a esta participación le unimos las grandes cualidades como humorista y showman nos encontramos cada año con un bello espectáculo ofrecido al pueblo de Cañada en su carnaval.


EL CARNAVAL EN LOS ÚLTIMOS AÑOS.

En las últimas décadas se ha venido consolidando un conjunto de actuaciones y actividades que hacen grande el carnaval de nuestra localidad. Destacan:

Actuación de presentación de la Murga: todos los años el comienzo del carnaval viene dado por esta presentación de la murga, momento de deleite y disfrute de las nuevas composiciones.

Gran Fiesta Infantil de Carnaval: Generalmente el primer fin de semana de carnaval en la plaza Santa Ana, se celebra esta gran fiesta de disfraces en la que participan niños y niñas de diversas edades. A todos los participantes se les obsequia con un pequeño detalle. Se dan actuaciones infantiles, teatrales que divierten a los más pequeños.

Gran desfile de máscaras y disfraces para adultos: el último fin de semana de carnaval se celebra este desfile de máscaras por las calles del pueblo. El alborozo, la risa y el jaleo se desparrama por las calles San Joaquín, Arrecife, Avenida La Luisiana, La Blanca, Hermano Pablo, Arrecife, Pozo Rey, Parque Blas Infante y Aurelio. La meta se sitúa en el Salón Multiusos, donde se organiza un gran Baile de Disfraces.

Baile de disfraces: una vez realizado el recorrido de las máscaras y disfraces por las tradicionales calles del pueblo, el salón multiusos acoge este gran baile, amenizado por orquestas, que duran hasta altas horas de la madrugada. Se otorgan todos los años tres premios a las categorías: Grupos, Parejas e Individual. Cuando llega el carnaval siempre encontrarás aglomeraciones en torno a bares, calles, terrazas, allí donde la murga esté, la gente también.

La Feria y Fiestas de la localidad de Cañada Rosal, última colonia sevillana con orígenes en la España Ilustrada de Carlos III, se celebra a finales de mes de Julio, cuando el suelo de la llana campiña se tiñe de amarillo y verde de cereales y olivar, y las altas temperaturas de la estación cálida hacen estragos en una población con orígenes centroeuropeos, que se prepara para vivir intensamente unos días de convivencia, camaradería y justo descanso, junto a decenas de emigrantes que se acercan a su pueblo natal, a sus fiestas, para venerar a sus patronos San Joaquín y Santa Ana, unos santos hebreos que representan y encarnan la personalidad de nuestro pueblo.

Previamente a estos días de unión, emoción, jolgorio y devoción, que se viven en Cañada Rosal desde el 24 al 27 de Julio de cada año, a principios de Julio, ya se palpa la Feria por las calles de Cañada. Se respira a estas entrañables fiestas cuando se ve a unos hombres y mujeres blanqueando unas casas que más tarde resplandecerán en las largas horas de sol, se huele a Feria cuando niños y niñas recuerdan a sus padres que deben ir a comprarse unas galas que vistan el torso y deslumbren, llamando la atención a miradas ajenas, se palpa la Feria cuando se contempla a unos hombres y mujeres que trabajan a contrarreloj, derrochando un manojo de nervios, para que el Recinto Ferial esté en óptimas condiciones en el momento en el que un cielo azul despida olor a pólvora, tras la explosión de un primer cohete que anuncia la llegada de estas esperadas y amadas Fiestas.

Con anterioridad al inicio de estas Fiestas Patronales se celebra en la Parroquia Santa Ana los actos en honor a San Joaquín y Santa Ana. El programa de actos religiosos contempla todos los años una Santa Misa, arropada siempre por el Coro Romeros de Santa Ana, una ofrenda floral a Santa Ana, la imposición de medallas a nuevos hermanos y un besamanos.

Son miles las personas devotas que cada año dan culto a sus patronos en el seno de la Hermandad de San Joaquín y Santa Ana. Desde el origen de esta joven colonia, la devoción y el culto a los patronos ha aglutinado tanto a habitantes como a cientos de emigrantes.

La Inauguración del alumbrado de Feria, la noche del día 24 de Julio marca el inicio de la festividad. Inmediatamente después, el marco incomparable de la Plaza Santa Ana enmudece al escuchar la voz del pregonero que expresa sus sentimientos arraigados, la manifestación de un cúmulo de vivencias íntimas que esa noche afloran para ser compartidas con todo un pueblo. Este acto inaugural también registra el nombramiento del abuelo del año, nombramiento de los carosaleños del año y la bienvenida al emigrante.

Es la plaza de Santa Ana el centro álgido de esta festividad, un marco cubierto de luces, farolillos y banderolas que acoge el conjunto de actuaciones que amenizan las fiestas a todos los carrosaleños, emigrantes y a todas las personas que se acercan de localidades vecinas.

En los últimos años se ha ampliado el Recinto Ferial con la instalación de varias casetas que están haciendo revivir las jornadas matinales y vespertinas. Estas casetas para jóvenes y mayores, junto a la Caseta Municipal, son los emplazamientos de ocio y baile de esta festividad. En el recinto ferial se organizan bailes y coreografías infantiles, así como actuaciones nocturnas, etc.

El día grande de la festividad sin lugar a dudas es el 26 de Julio. De madrugada, el lanzamiento de cohetes marcan el inicio de un día grande para Cañada Rosal, el día de su patrona, Santa Ana.

A las 7:00 de la mañana comienzan a sucederse una serie de hechos que marcan tradición en esta localidad sevillana. Así un volteo y repique incansable de campanas, gritando a los cuatro vientos el nombre de una mujer, el lanzamiento de cohetes que rompen el cielo de la campiña, unas manos que con salero y entusiasmo riegan unas puertas sedientas por las largas horas de sol, un pueblo entero que despierta o por el contrario, no se acuesta para ver como el sol despunta en el horizonte, sonidos de alegres dianas, jóvenes que esperan en calles céntricas la salida y encierro de dos hermosas vaquillas, una copa de anís, churros, un chocolate, un desayuno...todo se sucede en un par de horas muy esperadas, anheladas, se vive intensamente, el día grande de nuestra feria comienza.

Desde muchos años atrás es tradición que los hombres y mujeres rieguen sus puertas en la mañana de Santa Ana. Desde hace unos veinte años a toda persona que riegue sus puertas en la mañana de Santa Ana se le hecho entrega de un pequeño clavel. Mientras esto ocurre, una Banda de Música recorre las calles húmedas con sonidos que despiertan a los pocos que han optado por descansar unas horas antes de que el sol, de nuevo, abrase la campiña.

También es tradición el encierro de dos hermosas vaquillas en la mañana de Santa Ana. En el año 1980 a iniciativa de un grupo de vecinos que deseaban tener para estas fechas un festejo taurino, y tras la aprobación de la Corporación Municipal, se celebró un primer encierro de reses de la ganadería de D. Eduardo Miura. A partir de aquel año y durante más de dos décadas, jóvenes y mayores no duermen la madrugada de Santa Ana, esperando la suelta de vaquillas que recorrerán la calle Hermano Pablo hacia las instalaciones del Colegio Público “Andalucía”, lugar acondicionado para el encierro de estas reses. Durante más de una hora esta calle es el foco de atención de jóvenes y mayores, que se divierten mientras esperan el momento de la suelta, que tiene lugar a las 8:30 horas, tras el estallido de tres cohetes sucesivos, que marcan el inicio de una carrera rápida y emocionante.

Una vez finalizado el encierro viene el descanso anhelado para unos y el disfrute en el Recinto Ferial para otros.

Por la tarde todo el pueblo de Cañada Rosal se prepara para lucir unas galas en el momento culminante de la festividad, la salida procesional de los Patronos San Joaquín y Santa Ana. Previamente a la salida de las imágenes del templo, tiene lugar un pasacalles de la Banda de Música, que acompañará al paso con las imágenes durante su itinerario por las calles del casco antiguo, y una solemne función religiosa en honor a Santa Ana y San Joaquín. Es un momento de fervor, devoción y emociones, un conjunto de fuertes vivencias y sentimientos difíciles de olvidar. La salida y la entrada del templo viene acompañada de canciones y cantos hacia la patrona, un conjunto de músicas y letras que conforman el folklore de todo un pueblo, que en los últimos años ha tomado forma en formato CD.

Al llegar la noche de nuevo la música, el baile en el marco de la Plaza Santa Ana, los paseos por la calle Arrecife, el Recinto Ferial, las atracciones infantiles...

En los últimos años, a las tradicionales actividades que se organizan paralelamente a la festividad (campeonato local de galgos en pista, tren neumático que recorre las calles, etc) hay que añadir, a iniciativa del Ayuntamiento de Cañada Rosal, el “Día del niño”..., momentos en los que las atracciones infantiles son gratuitas o su coste se reduce a la mitad, la entrega de detalles a todas la personas que luzcan un traje de flamenca en la mañana de Santa Ana, etc

La Feria y Fiestas de Cañada Rosal finaliza el día 27 de Julio con una espectacular función de Fuegos Artificiales, que marcan el fin de unos días de disfrute y esperanza, de devoción, unión y alegría, de caras conocidas de emigrantes, de felicidad y justo descanso.

El año 1986 fue inolvidable y de vital importancia para todo carrosaleño y carrosaleña. Desde la fundación de nuestra colonia allá por el año 1769, tuvieron que transcurrir 217 años de dependencia del Municipio de La Luisiana, para que por fin el 27 de Agosto de 1986 se aprobara el Decreto de Segregación de Cañada Rosal. Fueron muchos años de convivencia y hermanamiento con la localidad vecina de La Luisiana, que siempre nos acompañó por la misma senda de la historia, hasta que llegó la mayoría de edad de ambas localidades en este año 1986, donde se tomaron caminos distintos en cuanto a independencia y autonomía.

La Fiesta para celebrar la Segregación de Cañada Rosal del municipio matriz de La Luisiana se celebró el día 13 de Septiembre de 1986, donde toda Cañada Rosal se volcó con incontrolable júbilo y satisfacción . A la citada Fiesta asistieron, junto a las importantes personalidades locales, que habían conseguido hacer realidad su sueño, importantes cargos políticos andaluces.

Para este evento de repercusión trascendental para Cañada Rosal, se engalanaron las calles con una gran cantidad de macetas, mantones, etc. La decoración de calles y plazas parecía mayor aún con la Banda de Música, que para el acto desfilaban con pasacalles. Emigrantes llegados de los distintos puntos de la geografía española, que en determinados días tuvieron que abandonar su pueblo, derramaron un derroche de lágrimas, lágrimas de alegría por haber conseguido la ansiada y esperada independencia, una independencia y futura autonomía de su pueblo natal que les vio crecer.

A partir de este año 1986, en los sucesivos años hasta la actualidad, Cañada Rosal ha revivido aquel inolvidable acontecimiento de la Segregación con la celebración de una Fiesta que en estos días está bastante consolidada.

Han sido 25 Aniversarios los conmemorados, cada uno de los cuales ha estado cargado de simbolismo, unión, alegría y esperanza. Un abanico de actividades se han venido consolidando con el paso de los años en torno a esta Fiesta. Entre ellas destacamos:

a) Una Exposición de Fotografía Antigua que organiza todos los años para esta fecha la Asociación de Amigos “27 de Agosto”, está haciendo recordar nuestro pasado más cercano y al mismo tiempo está sirviendo para escribir la reciente historia de la localidad.

b) La Marcha en bicicleta a las localidades vecinas de El Campillo y La Luisiana, que se realiza todos los años, muestra el hermanamiento de estas localidades con orígenes comunes. Al mismo tiempo con esta marcha en bicicleta se revive aquellos años en los cuales los vecinos de Cañada Rosal se tenían que desplazar al municipio de La Luisiana para tramitar cualquier asunto en el Ayuntamiento.

c) Las carreras de cintas en bicicleta aúna a los más pequeños todas las mañanas 27 de Agosto.

d) Palo Ciego al Porrón. Algunos años se ha montado en plena calle las antiguas piñatas que divierten tanto a jóvenes como a mayores.

e) Actividades deportivas, como el Trofeo de Fútbol Veterano que agrupa a equipos de las localidades próximas.

Los Actos que no suelen faltar cada año en la Fiesta de la Segregación son:

El Lanzamiento de Cohetes y la Suelta de Globos. Este acto simboliza cada año el momento en que el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía aprobó el Decreto de Segregación de Cañada Rosal el 27 de Agosto de 1986.

El Acto Institucional registra la lectura del Preámbulo del Fuero de las Nuevas Poblaciones y la lectura del Decreto de Segregación. Son distintos representantes de la Corporación Municipal los encargados de ponerle voz a estos textos tan importantes para Cañada.